Viejunismo

Tú que te creías joven y moderno

Tú. Sí, tú. ¿Por qué no reflexionas sobre lo que acaba de pasar?

Sin darte cuenta has soltado una modernez de esas que siempre han molado, pero al hacerlo te has sentido viejuno. Ya sabes en qué idioma te hablo.

Eres de esa generación que inventó nuevos palabros, que repetía hasta la saciedad las muletillas que se ponían de moda en la TV. Pero estás pasado de rosca, tronco.

Tú, que te sigues vistiendo como si tuvieras veinte años a pesar de que te clarean las sienes y ya te ves un poco ajado. Es el maldito síndrome de Peter Pan, dirás. Pero es lo que se lleva, ¿que no? Son cosas de la generación X, o la Y, que se resiste a crecer y asumir que se ha convertido en lo que eran sus propios padres, los de la posguerra. Ya ni siquiera te aclaras con la generación por la que vamos. ¿Milenials, centenials? ¿cómo…? Que no te enteras, Contreras…

Tú, que te creías guay del Paraguay, te quejabas de los tiempo de miseria que no conociste y flipabas con lo que te molaba mazo. Creías que ibas a cambiar el mundo pero de pronto llegó la tecnología y con ella un vocabulario que te supera, lo que rompió todos tus esquemas. ¡Menuda movida! Aun así, intentas estar al día, aunque te preguntes qué le está pasando a la gente.

Mira a tu alrededor. De pronto tus colegas se convirtieron en padres sin que lo vieras venir. Sus conversaciones han cambiado, sus rutinas también han cambiado, y tú trataste de seguir siendo ese colega enrrollao, para ellos y para sus hijos, que te miran ojipláticos y no reconocen tu jerga. Porque está desfasada. Claro que tú tampoco les entiendes a ellos. Y eso que sabes inglés, yess, pero ¿qué términos son esos que utilizan cada dos palabras? Y por cierto, ¿qué es esa mierda de música que escuchan? Menudo truño. ¡Larga vida al Rock’n’Roll! Que el punk no está muerto (ni de coña), y tú, por cierto, te resistes a la música de los triunfitos (te los pasas por el forro) y te has enganchado a los grupos independientes, ahora denominados “indies”.

Que sí, que has intentado estar al loro, perdón, al día, con las tecnologías y las redes sociales. Molaba al principio, pero pronto te superó tanta modernez en inglés, y la madre que los parió, que no entiendes por qué buscan palabras chupis anglosajonas para denominar lo que ha existido toda la vida. Lo que mola ahora es un must, la gente influyente (los ídolos) ahora son influencers, para hacerse un retrato hablan de selfies, y qué decir de los nuevos puestos de trabajo… Los nombres de toda la vida ahora suenas más chachis porque se dicen en inglés. ¡Que un sales manager es un comercial de toda la vida, coño!

Tú, que quieres vivir la vida como si no hubiera un mañana, tratas de estudiar nuevas tendencias para no quedarte atrás, pero de pronto has descubierto que no entiendes la moda de las nuevas generaciones. Como ese aro en la nariz, que parecen becerros.

Sabes que empiezas a hablar como tus padres, ¿verdad?

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